sábado, 25 de julio de 2009

Mystical Fantasy Art

linda presentación

jueves, 25 de octubre de 2007

lunes, 22 de octubre de 2007

Pintor iraní Imán Maleki

El pintor iraní Imán Maleki, genio del realismo,fué galardonado con el premio"William Bouguereau" y el premio “Chairmanás Choise” en la II CompeticiónInternacional de Art. Renewal Center. Algunos le consideran el mejor pintor de arte realista del mundo. “Sus dibujos compiten con las cámaras digitales de 10Mega píxeles”, aseguran.



sábado, 20 de octubre de 2007

Un poco de humor



El ángel de los niños

Cuenta una antigua leyenda que un niño que estaba por nacer, le dijo a Dios:
- Me dicen que me vas a enviar mañana a la Tierra; pero ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?
- Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está esperando: él te cuidará.
- Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.
- Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.
- Y ¿cómo entender que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?
- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
- Y ... ¿qué haré cuando quiera hablar contigo?
- Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará a orar.
- He oído que en la Tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?
- Tu ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
- Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
- Tu ángel te hablará de Mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque Yo siempre estaré a tu lado.
En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso, repetía suavemente:
- Dios Mío, si ya me voy dime su nombre. ¿Cómo se llama mi ángel?
- Su nombre no importa, tú le dirás: Mamá.

Desiderata


Camina plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda que paz puede haber en el silencio.
En la medida de lo posible y sin traicionarte, procura vivir en buenos términos con todo aquel que te rodea.
Di tu verdad tranquila y claramente; y escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen una historia que contar.
Evita a los ruidosos y a los agresivos, ellos afligen al espíritu.
Si te comparas con otras personas, puedes tornarte vanidoso y amargo; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros y también de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Sé cuidadoso en los negocios, pues el mundo está lleno de trampas. Pero no dejes que ésto te ciegue a la virtud del mundo; muchas personas luchan por grandes ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé tú mismo.En especial, no finjas afecto.Tampoco seas cínico ante el amor; porque frente a la aridez y al desencanto, el amor es perenne como la hierba.
Toma con serenidad el consejo de los años, y renuncia grácilmente a los dones de la juventud. Nutre la fuerza del espíritu para protegerte de las desgracias inesperadas, pero no te crees falsos fantasmas.Muchos miedos nacen de la fatiga y la soledad.
Sin olvidar una justa disciplina,sé amable contigo mismo.
Eres un hijo del Universo, no menos que los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí.Y no importa si te resulta evidente o no, no hay duda de que el Universo se está desarrollando como debe.
Por ello procura estar en paz con Dios, de la manera en que lo concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén la paz en tu espíritu en la ruidosa confusión de la vida.
A pesar del trabajo duro, las falsas esperanzas y los sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso. Procura estar alegre. Lucha por ser feliz
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miércoles, 17 de octubre de 2007

Ser madre.


Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en "empezar una familia".

"Nosotros estamos haciendo una encuesta" dice ella en broma.

"¿Crees que debería tener un bebe?"

"Cambiaría tu vida," digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral.

"Yo sé," dice, "no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas…"

Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando decidir que decirle. Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejará con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.

Pienso en advertirle que ella nunca leerá un periódico sin preguntarse "¿y si eso le hubiese pasado a mi niño?" Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de un hijo.

Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas y el traje elegante y pienso que no importa cuán sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirá al nivel más primitivo de una osa que protege a su cachorro.

Que una llamada urgente de "¡Mamá!" le hará dejar caer el soufflé o su mejor cristal sin vacilar por un momento.

Siento que debo advertirla que no importa cuantos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará a causa de su maternidad. Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebe, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, solo para asegurarse que su bebe está bien.

Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina. Que el deseo de un niño de cinco años de ir al baño de hombres y no al de mujeres en McDonald se volverá un dilema mayor. Que justo allí, en medio del ruido de bandejas y niños gritando, los problemas de independencia e identidad de sexo serán sopesados contra la perspectiva de que haya un abusador de niños acechando ese baño.

No importa cuan decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará así misma constantemente en su papel de madre. Mirando a mi hija tan atractiva quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos demás del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma. Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.

Que ella renunciará a esta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años – no para lograr sus propios sueños, sino para ver a sus hijos lograr lo suyos.

Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor. La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa.

Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño. Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él. Por razones que ahora encontraría muy poco románticas.

Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.

Espero que ella entienda porque yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.

Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebe que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboreé la dicha que es tan real, que de hecho duele.

La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos. "Nunca te arrepentirás de ello", digo finalmente. Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija y la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, y por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la mas maravillosa de todas las profesiones.
Este regalo bendito de Dios…el hecho de ser Madre.